Puede, pero con salvedades importantes. Google no penaliza el contenido creado con IA en sí, sino que penaliza el contenido de baja calidad, ya sea escrito por un humano o por una máquina. La cuestión no es "quién lo escribió", sino "¿el contenido es útil, preciso y original?".
Los riesgos de usar IA generativa para contenido sin supervisión son: información incorrecta (alucinaciones), tono genérico e impersonal, falta de datos y ejemplos específicos de su sector, duplicación de contenido (la IA puede generar textos similares a lo que ya existe) y ausencia de voz de marca.
El enfoque más eficaz es usar la IA como asistente de producción, no como sustituto. La IA genera borradores y estructuras que un especialista humano revisa, enriquece con datos reales, ajusta el tono y valida factualmente. Esa combinación mantiene la productividad alta sin sacrificar calidad. En Netlinks, todo el contenido de cliente pasa por revisión de especialista, incluso cuando la estructura inicial usa IA como apoyo.